Enseña a tu perro a… sentarse

El comando sentado es sin duda uno de los mas sencillos pero a útiles a la vez, ya que nos permite que el perro se quede inmovilizado. Esto puede ayudarnos para tener el control en situaciones peligrosas o simplemente que el perro se quede quieto en un determinado momento.

En la técnica que vamos a aplicar a continuación vamos a explicarle al perro una regla fundamental que regirá su vida a partir de ahora: las acciones positivas y los buenos comportamientos serán premiados. Nunca forzaremos al perro a que haga algo en contra de su voluntad, vamos a basarnos siempre en premiar los comportamientos positivos.

enseña a tu perro a sentarsePara realizar el comando sentado vamos a utilizar un elemento básico para el perro, la comida. Este será el premio por haber logrado el objetivo, y también su motivador para seguir con el ejercicio. Antes de empezar debes tener en cuenta una serie de normas para lograr mas fácilmente el éxito del adiestramiento. Sigue el proceso que viene a continuación poco a poco, sin saltarte ningún paso.

Vamos a conseguir que el perro se siente y acto seguido premiarle. Para que el perro se siente nos situamos delante del perro, extendemos nuestra mano poniendo el premio delante de su hocico y vamos levantando la mano por encima de su cabeza. De forma instintiva el perro arqueará la cabeza para seguir su olor e irá apoyando su trasero en el suelo. En el mismo instante en que el perro se siente decimos la palabra “Sentado” y le entregamos la recompensa. Vamos a repetir el proceso 10 veces, si 8 de esas 10 lo hace de forma correcta, hemos logrado nuestro objetivo.

Suena fácil, pero es un proceso largo que se tiene que repetir varias veces, es probable que al principio el perro se mueva, puedes usar la mano para que se quede quieto cuando haces el proceso, pero nunca las uses para forzarle a sentarse, tiene que sentarse por voluntad propia. Recuerda, la paciencia es muy importante, si ves que el perro no se encuentra en disposición de hacer el ejercicio, déjalo para mas tarde, puede que no sea su momento.

Los premios

En el adiestramiento canino, el premio o recompensa juega un papel muy importante porque nos sirve para conseguir la atención del perro y mantenerlo motivado en todo momento. Necesitamos que el perro nos preste atención y que reciba una recompensa cuando logre el objetivo, y eso lo conseguimos con los premios.

Existen muchos tipos de premios, desde comida (golosinas, galletas) a juguetes (pelotas de goma, cuerdas, huesos…). Este tipo de premios deben de introducirse al principio del adiestramiento para mas adelante substituirlos por otros no materiales, como las caricias y las palabras positivas: ¡muy bien! ¡buen chico! Es importante que el premio suponga una satisfacción para el perro y sea de su agrado. Debemos de tener en cuenta no abusar de los premios de comida ya que aportan calorías y su uso excesivo puede comportar obesidad o problemas alimenticios, ademas de desinterés por su comida habitual (pienso)

Uno de los trucos para que el perro no pierda la motivación y el interés por el premio es ir alternando las recompensas, utilizando varios tipos de golosinas y juguetes. Esto estimula al perro y le ayuda a seguir mostrando interés por el ejercicio.

 

La sociabilización

Uno de los conceptos mas a tener en cuenta a la hora de educar a nuestro cachorro es el de la sociabilización. La sociabilización consiste en enseñar a nuestro perro a relacionarse con su entorno de la forma correcta, incluyendo seres vivos, ambientes o cosas. Es un aspecto educativo muy importante porque si el perro aprende de forma positiva y temprana a relacionarse con su entorno, es difícil que sienta miedos o fóbías.

adiestrador de perros

Pongamos por caso una familia que decide adquirir un cachorro y vive en una gran ciudad. El cachorro ha nacido en un pequeño pueblo con apenas ruido y no está acostumbrado a la presencia de personas. En general si un perro nace en un ambiente como este, trasladarlo a otro diferente (en este caso la ciudad) puede ser cuanto menos traumático. La presencia de personas puede resultarle angustioso y los innumerables y desconocidos ruidos de la ciudad pueden resultarle desconcertantes o incluso provocarle miedos.

Por tanto, es importante sociabilizar a nuestro perro para que pueda adaptarse a su entorno sin sufrir trastornos, acostumbrándole desde bien pequeño a sonidos, personas, ambientes… esto se consigue poniendo en contacto al perro con estas situaciones de forma natural desde bien temprano (desde los 20 días hasta los 5 meses) Es importante que el perro asuma positívamente las nuevas experiencias, de forma natural, progresiva y  sin presionarlo en ningún momento. Así conseguimos que se adapte a las nuevas experiencias de manera natural.

La parvovirosis

La parvovirosis es una enfermedad vírica grave que produce vómitos y diarreas, a veces con sangre, produciendo alta mortandad entre cachorros. Esta producida por parvovirus, un virus extremadamente resistente a las condiciones ambientales pero poco resistente a la lejía. Afecta especialmente a los cachorros, por lo que es fundamental su temprana y correcta vacunación.

Cuando el virus es transmitido perro, es difícil de tratar con fármacos, ya que no existe ninguno capaz  de eliminar el virus del organismo del perro, simplemente la capacidad inmunológica del perro será la que determine la supervivencia del animal. Será fundamental la administración vía intravenosa de los líquidos perdidos debido a las diarreas, para evitar la deshidratación.

Se suele diagnosticar esta enfermedad cuando se observa en el perro una diarrea profusa y fétida, acompañada de vómitos y fiebre entre cachorros de entre 6 y 16 semanas de edad. No se debe de confundir con una diarrea o fiebre normal. Se recomienda ir al veterinario ante los primeros síntomas, y es posible diagnosticarlo a través de un análisis de laboratorio.

El comportamiento sociocognitivo de los perros se asemeja al de un niño pequeño

Un nuevo estudio afirma que los perros no sólo captan las palabras que decimos, sino también nuestra intención de comunicarnos con ellos, según han publicado los investigadores en ‘Current Biology’. Estos hallazgos podrían ayudar a explicar por qué tantas personas tratan a sus amigos peludos como si fueran hijos, ya que la receptividad de los perros para la comunicación es sorprendentemente similar a la receptividad de los niños pequeños, dicen los científicos.

“El aumento de la evidencia apoya la idea de que seres humanos y perros comparten algunas habilidades sociales; el comportamiento sociocognitivo de los perros, por ejemplo, se asemeja al de un niño de entre 6 meses y 2 años de edad, en muchos aspectos”, afirma József Topál, de la Academia Húngara de Ciencias, quien añade que “la utilización de señales ostensibles es una de estas características: los perros, así como los bebés humanos, son sensibles a las señales que indican la intención comunicativa”. Estas señales incluyen la atención verbal y el contacto visual, aunque aun no está claro si los perros utilizan vías similares del cerebro para el procesamiento de las señales.

El equipo de Topál presentó a un grupo de perros grabaciones de vídeo de una persona dirigiéndose a una de dos macetas de plástico idénticas, mientras que un eye tracker (rastreador del movimiento ocular) capturaba información sobre las reacciones de los perros. Una de las veces, la persona miraba al perro directamente dirigiéndose a él con una voz aguda; y una segunda vez, la persona se dirigía al perro en un tono más bajo, evitando el contacto visual. Los datos muestran que los perros eran más propensos a prestar atención y fijarse en la maceta cuando la persona expresaba claramente una intención de comunicar. “Nuestros hallazgos revelan que los perros son receptivos a la comunicación humana de una manera que se atribuía hasta ahora sólo a los bebés humanos”, afirma Topál.

Los resultados, sin duda, confirman lo que muchos propietarios de perros y entrenadores ya saben, dicen los investigadores. Cabe destacar, sin embargo, que este es el primer estudio en utilizar el rastreo ocular para estudiar las habilidades sociales de los perros

Fuente: EFE

Collar de control de perros

Uno de los problemas mas comunes con nuestros perros es el tema de los tirones en el paseo.  Se trata de un gesto muy molesto que puede ocasionarnos problemas en la espalda y la incapacidad de controlar bien a nuestro perro. Para resolver este problema se diseñaron los collares de control de perros, que en algunos casos pueden resolver rápidamente el problema sin necesidad de adiestramiento.

Su funcionamiento en similar al que usan los caballos, se trata de un collar que rodea toda la cabeza del perro y en su parte inferior dispone de una anilla para colocar nuestra correa. En cuanto el perro inicia el paseo y se adelanta a nuestro paso, el collar hace que el perro gire la cabeza y le resulte difícil continuar. No produce ningún daño al perro al usarlo, aunque si puede resultarle molesto al principio, por lo que puede intentar sacárselo. Podrás encontrarlo en tu tienda de mascotas habitual o en una tienda online

Primeros pasos del adiestramiento

Antes de empezar cualquier sesión de adiestramiento canino hemos de tener en cuenta algunos aspectos que ayudarán a que nuestro pero se centre mas en el adiestramiento y se haga de forma mas rápida y eficaz:

- Debemos de elegir un lugar adecuado para su realización: lo mas recomendable es un sitio interior con suficiente espacio para realizar los ejercicios y fuera de cualquier ambiente que pueda distraer al perro. Tampoco podemos descartar un espacio exterior, siempre y cuando se encuentre delimitado y no existan estimulos que distraigan al perro: un jardin, el patio trasero de una casa etc.

- El perro ha de hacer antes sus necesidades y haber hecho un paseo, sin ser excesivamente largo, se recomienda que haya comido antes.

- Las sesiones de adiestramiento deben ser de máximo 5 minutos de duración, con periodos de 20 minutos de descanso entre ellas. No debemos de alargar estos 5 minutos de cada ejercicio, de lo contrario el perro perderá agilidad mental y se distraerá mas fácilmente.

La concentración de tu perro (y tuya) es muy importante: párate a pensar, si tuvieras que elegir un sitio para estudiar, que lugar eligirías para estar mas concentrado… ¿un parque tranquilo sin ruidos o el centro de una ciudad llena de coches? Lo mismo pasa con los perros, menos distracion implica mas concentracion. Con todo esto conseguimos que nuestro perro este en la mejor disposición para centrarse en el ejercicio del adiestramiento.

En cuanto al adiestrador se recomienda realizar el ejercicio en una actitud relajada, es importante que entendamos que el adiestramiento se basa en la repetición y la paciencia, asi que es mejor ir con buena disposición antes de empezar cada ejercicio.

Educar desde una edad temprana

adiestrador de perrosDebemos de enseñar a los perros a aprender a comportarse correctamente con las personas y con otros individuos de su especie, es muy recomendable hacerlo a una edad temprana, es decir, alrededor de los 4 meses, ya que a esa edad los perros tienen mas facilidad para aprender las cosas y todavía son muy jóvenes para haber adquirido malos hábitos.

Debemos de acostumbrar a nuestro perro desde una edad temprana a relacionarse con su habitat y con otros individuos: esto ayudará a evitar futuros miedos y fobias a individuos y situaciones concretas. No olvidemos que los perros son animales sociables y su relación con el entorno es fundamental.