El comando sentado es sin duda uno de los mas sencillos pero a útiles a la vez, ya que nos permite que el perro se quede inmovilizado. Esto puede ayudarnos para tener el control en situaciones peligrosas o simplemente que el perro se quede quieto en un determinado momento.
En la técnica que vamos a aplicar a continuación vamos a explicarle al perro una regla fundamental que regirá su vida a partir de ahora: las acciones positivas y los buenos comportamientos serán premiados. Nunca forzaremos al perro a que haga algo en contra de su voluntad, vamos a basarnos siempre en premiar los comportamientos positivos.
Para realizar el comando sentado vamos a utilizar un elemento básico para el perro, la comida. Este será el premio por haber logrado el objetivo, y también su motivador para seguir con el ejercicio. Antes de empezar debes tener en cuenta una serie de normas para lograr mas fácilmente el éxito del adiestramiento. Sigue el proceso que viene a continuación poco a poco, sin saltarte ningún paso.
Vamos a conseguir que el perro se siente y acto seguido premiarle. Para que el perro se siente nos situamos delante del perro, extendemos nuestra mano poniendo el premio delante de su hocico y vamos levantando la mano por encima de su cabeza. De forma instintiva el perro arqueará la cabeza para seguir su olor e irá apoyando su trasero en el suelo. En el mismo instante en que el perro se siente decimos la palabra “Sentado” y le entregamos la recompensa. Vamos a repetir el proceso 10 veces, si 8 de esas 10 lo hace de forma correcta, hemos logrado nuestro objetivo.
Suena fácil, pero es un proceso largo que se tiene que repetir varias veces, es probable que al principio el perro se mueva, puedes usar la mano para que se quede quieto cuando haces el proceso, pero nunca las uses para forzarle a sentarse, tiene que sentarse por voluntad propia. Recuerda, la paciencia es muy importante, si ves que el perro no se encuentra en disposición de hacer el ejercicio, déjalo para mas tarde, puede que no sea su momento.






